¿Alguna vez te has parado a pensar en todo lo que hay detrás de ese champú que usas cada mañana o del envase que protege tu comida favorita? La industria química está en todas partes, aunque a menudo pase desapercibida. Pero no se trata solo de mezclar sustancias en un laboratorio; es una carrera constante por innovar, garantizar la seguridad y, cada vez más, proteger nuestro planeta. Hoy quiero llevarte detrás de escenas de una empresa química que está haciendo las cosas de manera diferente. No es solo una fábrica de productos; es un espacio donde la ciencia se encuentra con la responsabilidad social y ambiental.
En la industria del cuidado personal, los productos químicos son fundamentales. Desde los champús y acondicionadores que usamos en nuestro cabello hasta las cremas y lociones que aplicamos en nuestra piel, estos productos dependen en gran medida de los ingredientes químicos para brindarnos los resultados deseados.
El Propilenglicol, también llamado Monopropilenglicol, obtenido por la hidratación del óxido de propileno, es un compuesto orgánico incoloro, insípido e inodoro, lo que contribuye a que los productos conserven su olor y apariencia. Es miscible con agua, acetona, y cloroformo, por lo que funciona como un excelente solvente para muchas sustancias químicas orgánicas insolubles en agua.